martes, 10 de marzo de 2009

domingo, 8 de marzo de 2009

sábado, 7 de marzo de 2009

viernes, 6 de marzo de 2009

ஹ்ன்ம்சல்.Homenaje Víctimas 11 de marzo.

Vídeo de Lodvg.Clik en el título.







jueves, 5 de marzo de 2009

ஹ்ம்ஜ்.Homenaje a las víctimas 11 de marzo.

Vídeo de Scratz.Clik en el título






lunes, 2 de marzo de 2009

௧௧ தேம்.Homenaje a las víctimas 11 de Marzo

Video de Hadaandrea.Clik en el titulo.






ஹ்ம்ன்ஜே.Homenaje a las víctimas 11 Marzo

Video de Didioso.Clik en el título.



௧௧டெமர்.11 de Marzo Homenaje a las Víctimas.Clik

Video de Xaxo.Clika en el título.



sábado, 28 de febrero de 2009

ல அபுஎல La Abuela Margarita




La Abuela Margarita, curandera y guardiana de la tradición maya, se crió con su bisabuela, que era curandera y milagrera. Practica y conoce los círculos de danza del sol, de la tierra, de la luna, y la búsqueda de visión. Pertenece al consejo de ancianos indígenas y se dedica a sembrar salud y conocimiento a cambio de la alegría que le produce hacerlo, porque para sustentarse sigue cultivando la tierra. Cuando viaja en avión y las azafatas le dan un nuevo vaso de plástico, ella se aferra al primero: “No joven, que esto va a parar a la Madre Tierra”. Rezuma sabiduría y poder, es algo que se percibe con nitidez. Sus rituales, como gritarle a la tierra el nombre del recién nacido para que reconozca y proteja su fruto, son explosiones de energía que hace bien al que lo presencia; y cuando te mira a los ojos y te dice que somos sagrados, algo profundo se agita.


Ella nos dice: "Tengo 71 años. Nací en el campo, en el estado de Jalisco (México), y vivo en la montaña. Soy viuda, tengo dos hijas y dos nietos de mis hijas, pero tengo miles con los que he podido aprender el amor sin apego. Nuestro origen es la Madre Tierra y el Padre Sol. He venido a la Fira de la Terra para recordarles lo que hay dentro de cada uno."


-¿Dónde vamos tras esta vida?
-¡Uy hija mía, al disfrute! La muerte no existe. Las muerte simplemente es dejar el cuerpo físico, si quieres.

-¿Cómo que si quieres…?
-Te lo puedes llevar. Mi bisabuela era chichimeca, me crié con ella hasta los 14 años, era una mujer prodigiosa, una curandera, mágica, milagrosa. Aprendí mucho de ella.

-Ya se la ve a usted sabia, abuela.
-El poder del cosmos, de la tierra y del gran espíritu está ahí para todos, basta tomarlo. Los curanderos valoramos y queremos mucho los cuatro elementos (fuego, agua, aire y tierra), los llamamos abuelos. La cuestión es que estaba una vez en España cuidando de un fuego, y nos pusimos a charlar.

-¿Con quién?
-Con el fuego. “Yo estoy en ti”, me dijo. “Ya lo sé”, respondí. “Cuando decidas morir retornarás al espíritu, ¿por qué no te llevas el cuerpo?”, dijo. “¿Cómo lo hago?”, pregunté.

-Interesante conversación.
-”Todo tu cuerpo está lleno de fuego y también de espíritu -me dijo-, ocupamos el cien por cien dentro de ti. El aire son tus maneras de pensar y ascienden si eres ligero. De agua tenemos más del 80%, que son los sentimientos y se evaporan. Y tierra somos menos del 20%, ¿qué te cuesta cargar con eso?”.

-¿Y para qué quieres el cuerpo?
-Pues para disfrutar, porque mantienes los cinco sentidos y ya no sufres apegos. Ahora mismo están aquí con nosotras los espíritus de mi marido y de mi hija.

-Hola.
-El muertito más reciente de mi familia es mi suegro, que se fue con más de 90 años. Tres meses antes de morir decidió el día. “Si se me olvida -nos dijo-, me lo recuerdan”. Llegó el día y se lo recordamos. Se bañó, se puso ropa nueva y nos dijo: “Ahora me voy a descansar”. Se tumbó en la cama y murió. Eso mismo le puedo contar de mi bisabuela, de mis padres, de mis tías…

-Y usted, abuela, ¿cómo quiere morir?
-Como mi maestro Martínez Paredes, un maya poderoso. Se fue a la montaña: “Al anochecer vengan a por mi cuerpo”. Se le oyó cantar todo el día y cuando fueron a buscarle, la tierra estaba llena de pisaditas. Así quiero yo morirme, danzando y cantando. ¿Sabe lo que hizo mi papá?

-¿Qué hizo?
-Una semana antes de morir se fue a recoger sus pasos. Recorrió los lugares que amaba y a la gente que amaba y se dio el lujo de despedirse. La muerte no es muerte, es el miedo que tenemos al cambio. Mi hija me está diciendo: “Habla de mí”, así que le voy a hablar de ella.

-Su hija, ¿también decidió morir?
-Sí. Hay mucha juventud que no puede realizarse, y nadie quiere vivir sin sentido.

-¿Qué merece la pena?
-Cuando miras a los ojos y dejas entrar al otro en ti y tú entras en el otro y te haces uno. Esa relación de amor es para siempre, ahí no hay hastío. Debemos entender que somos seres sagrados, que la Tierra es nuestra Madre y el Sol nuestro Padre. Hasta hace bien poquito los huicholes no aceptaban escrituras de propiedad de la tierra. “¿Cómo voy a ser propietario de la Madre Tierra?”, decían.

-Aquí la tierra se explota, no se venera.
-¡La felicidad es tan sencilla!, consiste en respetar lo que somos, y somos tierra, cosmos y gran espíritu. Y cuando hablamos de la madre tierra, también hablamos de la mujer que debe ocupar su lugar de educadora.

-¿Cuál es la misión de la mujer?
-Enseñar al hombre a amar. Cuando aprendan, tendrán otra manera de comportarse con la mujer y con la madre tierra. Debemos ver nuestro cuerpo como sagrado y saber que el sexo es un acto sagrado, esa es la manera de que sea dulce y nos llene de sentido. La vida llega a través de ese acto de amor. Si banalizas eso, ¿qué te queda? Devolverle el poder sagrado a la sexualidad cambia nuestra actitud ante la vida. Cuando la mente se une al corazón todo es posible. Yo quiero decirle algo a todo el mundo…

-¿...?
-Que pueden usar el poder del Gran Espíritu en el momento que quieran. Cuando entiendes quién eres, tus pensamientos se hacen realidad. Yo, cuando necesito algo, me lo pido a mí misma. Y funciona.

-Hay muchos creyentes que ruegan a Dios, y Dios no les concede.
-Porque una cosa es ser limosnero y otra, ordenarte a ti mismo, saber qué es lo que necesitas. Muchos creyentes se han vuelto dependientes, y el espíritu es totalmente libre; eso hay que asumirlo. Nos han enseñado a adorar imágenes en lugar de adorarnos a nosotros mismos y entre nosotros.

-Mientras no te empaches de ti mismo.
-Debemos sutilizar nuestra sombra, ser más ligeros, afinar las capacidades, entender. Entonces es fácil curar, tener telepatía y comunicarse con los otros, las plantas, los animales. Si decides vivir todas tus capacidades para hacer el bien, la vida es deleite.

-¿Desde cuándo lo sabe?

-Momentos antes de morir mi hija me dijo: “Mamá, carga tu sagrada pipa, tienes que compartir tu sabiduría y vas a viajar mucho. No temas, yo te acompañaré”. Yo vi con mucho asombro como ella se incorporaba al cosmos. Experimenté que la muerte no existe. El horizonte se amplió y las percepciones perdieron los límites, por eso ahora puedo verla y escucharla, ¿lo cree posible?

-Sí.

-Mis antepasados nos dejaron a los abuelos la custodia del conocimiento: “Llegará el día en que se volverá a compartir en círculos abiertos”. Creo que ese tiempo ha llegado.


Ima Sanchez. Publicado en "La Contra", diario La Vanguardia

miércoles, 18 de febrero de 2009

ஏற்கப்Etapas de la Vida

"Si a la orilla del mar encuentras a alguien con

hambre; no le regales un pez, enséñale a pescar"

LAS ETAPAS DE PAULO COELHO

Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida

Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto

Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos. Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando

¿Terminó con su trabajo?, ¿Se acabó la relación?, ¿Ya no vive más en esa casa?, ¿Debe irse de viaje?, ¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués, en devolver el casette y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.

El desgaste sería infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas, estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas o con momentos de la

vida y seguir adelante.

No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse.

No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.

No. ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.

Dejar ir, soltar, desprenderse.

En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir con sólo lo que tenemos en el presente! El pasado ya pasó.

No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted.

Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.

La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando "puertas abiertas", por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.

Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron

¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo!, si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.

Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.

Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.

Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida.

Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando usted vino a este mundo 'llegó' sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.

Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, le repito, !nada ni nadie nos es indispensable! Sólo es costumbre, apego, necesidad.

Pero .... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.


¡Esa es la vida!


Paulo Coelho.

Que tengas una hermosa vida y un comienzo optimo

jueves, 12 de febrero de 2009








Simplemente preguntate esto y todo se te dará:
¿Estoy completamente solo en el universo, reviviendo una y otra vez la existencia del miedo, dolor y muerte en mi pesadilla personal de separación?
o

¿Soy tal como Dios me creó, eternamente feliz en mi hogar en el Cielo, donde en realidad estoy y siempre he estado?

TOMA CONCIENCIA, soñador de muerte...
Vive cada momento con esta simple certeza de la absoluta verdad del asunto:

¡DIOS ES UN HECHO!

lunes, 9 de febrero de 2009

MARTA

miércoles, 28 de enero de 2009

பிலோறேஸ் Flores de Bach

தாஸ்

Hace veinte años, yo manejaba un taxi para vivir. Lo hacía en el turno nocturno y mi taxi se convirtió en un confesionario móvil. Los pasajeros subían, se sentaban atrás de mí en total anonimato, y me contaban acerca de sus vidas. Encontré gentes cuyas vidas me asombraban, me ennoblecían, me hacían reír y me deprimían.
Pero ninguna me conmovió tanto como la mujer que recogí en una noche de agosto

Respondí a una llamada de unos pequeños edificios en una tranquila parte de la ciudad. Asumí que recogería a algunos saliendo de una fiesta, o alguien que había tenido una pelea con su amante o un trabajador que tenía que llegar temprano a una fábrica de la zona industrial de la ciudad.
Cuando llegué a las 2:30 a.m., el edificio estaba oscuro, excepto por una luz en la ventana del primer piso.

Bajo esas circunstancias, muchos taxistas lo que hacen es hacer sonar su claxon una o dos veces, esperan un minuto; y si en ese tiempo no sale nadie, después se van.
Pero yo he visto a muchas personas empobrecidas que dependen de los taxis como su único medio de transporte.

Aunque la situación se veía peligrosa, yo siempre iba hacia la puerta.
Este pasajero deber ser alguien que necesita de mi ayuda, razoné para mí.
Por lo tanto caminé hacia la puerta y toqué "un minuto", y respondió una frágil voz.
Pude escuchar que algo era arrastrado a través del piso y después de una larga pausa, la puerta se abrió. Una pequeña mujer de unos ochenta años se paró enfrente de mi. A su lado una pequeña maleta de nylon. El departamento se veía como si nadie hubiera vivido ahí durante muchos años. Todos los muebles estaban cubiertos con sábanas, no había relojes en las paredes, ninguna baratija o utensilio
En la esquina había una caja de cartón llena de fotos y una vajilla de cristal.
Repetía su agradecimiento por mi gentileza.
-No es nada, le dije. Yo sólo intento tratar a mis pasajeros de la forma que me gustaría que mi mamá fuera tratada.
- Oh, estoy segura de que es un buen hijo, dijo ella.

Cuando llegamos al taxi me dio una dirección, entonces me preguntó:
-¿Podría manejar pasando a través del centro?
- Ese no es el camino mas corto, le respondí rápidamente.
- Oh, no importa, dijo ella. No tengo prisa, estoy camino del asilo.
La miré por el espejo retrovisor, sus ojos estaban llorosos.
- No tengo familia - ella continuó, el doctor dice que no me queda mucho tiempo…
-Tranquilamente alcancé y apagué el reloj del taximetro.
- ¿Qué ruta le gustaría que tomara? -le pregunté.
Por las siguientes dos horas manejé a través de la ciudad. Ella me enseñó el edificio donde había trabajado como operadora de elevadores.
Manejé hacia el vecindario donde ella y su esposo habían vivido cuando eran recién casados.
Me pidió que nos detuviéramos enfrente de un almacén de muebles donde una vez hubo un salón de baile, al que ella iba a bailar cuando era niña.
Algunas veces me pedía que pasara lentamente enfrente de un edificio en particular o una esquina y veía en la oscuridad, y no decía nada…

Con el primer rayo de sol apareciéndose en el horizonte, ella repentinamente dijo:
-Estoy cansada, vamonos ahora.
-Manejé en silencio hacia la dirección que me había dado.
-Dos asistentes vinieron hacia el taxi tan pronto como pudieron. Eran muy amables, vigilando cada uno de sus movimientos. Debían haber estado esperándola. Abrí la cajuela y dejé la pequeña maleta en la puerta. La mujer estaba lista para sentarse en una silla de ruedas.
- ¿Cuánto le debo?, Preguntó, buscando en su bolsa. - Nada, le dije.
Tienes que vivir de algo, respondió.
- Habrá otros pasajeros, respondí.

Casi sin pensarlo, me agaché y la abracé. Ella me sostuvo con fuerza, y dijo:
- ¡¡Necesito un abrazo!!
- Apreté su mano, entonces caminé hacia la luz de la mañana.
Atrás de mí una puerta se cerró, fue el sonido de una vida concluida.
No recogí a ningún pasajero en ese turno, manejé sin rumbo por el resto del día. No podía hablar. ¿Qué habría pasado si a la mujer la hubiese recogido un conductor malhumorado o alguno que estuviera impaciente por terminar su turno?, ¿Qué habría pasado si me hubiera rehusado a tomar la llamada, o hubiera tocado el claxon una vez, y me hubiera ido?

En una vista rápida, no creo que nunca haya hecho algo más importante en mi vida.

Estamos condicionados a pensar que nuestras vidas están llenas de grandes momentos, pero los grandes momentos son los que nos atrapan bellamente desprevenidos, en los que otras personas pensarán que sólo son pequeños momentos.
La gente tal vez no recuerde exactamente lo que tú hiciste o lo que tú dijiste... pero siempre recordarán cómo los hiciste sentir...

"Conserva el recuerdo del perfume de la rosa y fácilmente olvidarás que está marchita..."

AUTOR DESCONOCIDO.

miércoles, 21 de enero de 2009

நம்.NAMASTE


NAMASTÉ






Yo honro el lugar dentro de ti
donde el Universo entero reside.
Yo honro el lugar dentro de ti
de amor y luz, de verdad, y paz.
Yo honro el lugar dentro de ti donde
cuando tú estás en ese punto tuyo,
y yo estoy en ese punto mío,
somos sólo Uno

sábado, 17 de enero de 2009

த்ரோTroppo bello per essere vero?

Abro nuevas puertas a la Vida

Estás de pie en el corredor de la Vida, y detrás de ti se han cerrado ya muchísimas puertas, cosas que ya no haces, ni dices, ni piensas; experiencias que ya no tienes. Delante de ti hay muchas puertas más, y cada una se abre a una experiencia nueva. Aléjate del pasado. A medida que avanzas, mira cómo vas abriendo diversas puertas que dan a experiencias maravillosas que te gustaría tener. Confía en tu guía interior, que te conduce de las maneras que son mejores para ti, y piensa que tu crecimiento espiritual continúa sin detenerse ni un momento. No importa qué puerta abras ni qué puerta cierres; siempre estás a salvo. Eres eterno. Seguirás eternamente pasando de una experiencia otra. Mira cómo abres las puertas que dan al júbilo, a la paz, a la curación, a la prosperidad y al amor, al entendimiento, la compasión y el perdón, a la libertad, al reconocimiento de tu propio valor, a la autoestima y al amor hacia ti mismo. Todo eso está ahí, ante ti. ¿Qué puerta quieres abrir primero? Recuerda que estás a salvo; no es más que cambio.
"Tienes miedo cuando no confías en que el proceso de la vida te respalde. La próxima vez que te asustes, di: «Confío en que el proceso de la vida cuide de mí". Louise Hay

jueves, 15 de enero de 2009

அமர்Amor sin dependencia

Amor sin dependencia


Como transitar por los senderos del verdadero amor.

Declararse afectivamente libre es promover el amor sin opresión, es distanciarse de lo perjudicial y contactar con el lado saludable del amor.


Aunque hay muchas diferencias entre lo que significa amor y dependencia, podríamos destacar algunas de ellas, como por ejemplo el hecho de que dos personas que se aman verdaderamente son capaces de estar solas sin tener una sensación de carencia afectiva o vacío.

Si hay amor uno no tiene miedo a perder a la persona amada, pero si hay dependencia, el temor al abandono se manifiesta permanentemente.

En el amor no hay celos infundados, en la dependencia son comunes los celos incontrolados e irracionales.

En el amor la autoestima se fortalece, en la dependencia los sentimientos de inseguridad crecen como la espuma.

Para aumentar nuestra autoestima hay que fijarse en las propias virtudes, rechazar la autocrítica, mostrarse indiferente a los ataques de los demás, proponerse retos asequibles y premiarse por conseguirlos, tomar decisiones sin contar con el apoyo de nadie y no pensar en lo que estarán pensando los demás.

En el amor puedo seguir siendo “yo”, con mis intereses, gustos y necesidades en pleno funcionamiento. En la dependencia el “yo” se desvanece en los requerimientos del otro hasta perder la propia esencia.

En el amor hay alegría, en la dependencia, tristeza y estrés.

La adición amorosa va de la mano de la ilusión de permanencia, la idea de que el amor es eterno e inalterable. Esta concepción está sustentada en el romanticismo a ultranza que considera que el amor verdadero es para toda la vida, incluso para otras vidas. El auge de la Nueva Era ha hecho renacer el mito de las almas gemelas cuya premisa sostiene la existencia de alguien que encaja exactamente con uno, una especie de media naranja cósmica., pero la realidad es que somos nosotros mismos quienes construimos o destruimos el amor.

Cada enamorado busca completarse en el otro. Si eres una persona débil e insegura, de manera consciente o inconscientemente buscarás parejas que te ofrezcan seguridad y protección. Es probable que el miedo a la desprotección o el desamparo desencadene una fuerte necesidad de tener a alguien mas fuerte a tu lado para poder vivir. Con el tiempo este tipo de vínculo afectivo termina por configurar una relación maternal o paternalista.

Si te dejaron de amar, asume que no hay nada que hacer, saca a pasear la dignidad y no te humilles jamás. Si te lastiman o maltratan será que no te merecen. Si no sabes si te aman, olvida esta relación, a los enamorados de verdad no hay que convencerlos de su amor.
Hay que practicar el realismo afectivo: no dejar que el amor adicto te arrastre a la irracionalidad, descartar el autoengaño y descartar la esperanza inútil, la que nos aleja del aquí y del ahora.

Lo que nos hace inmunes a la adicción afectiva es explorar el mundo buscando otras fuentes que nos hagan sentir llenos, hacernos cargo de nosotros mismos y exaltar la autonomía, darle un sentido a la propia vida y potenciar el crecimiento personal y la vocación.

Andar lo más rápido que se pueda, pero sin desconocer los abismos, tomar las curvas con cuidado, embelesarse sin idiotizarse, amar sin subordinarse.

Resumen del artículo "Amor sin dependencia" de Walter Riso, aparecido en el nº 298 de la Revista Integral